sábado, 18 de agosto de 2012


Una cosa es que te vean hermosa, y otra que te sientan hermosa, que te amen de verdad.
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida.
La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega.
La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros… no se puede escapar a lo que ven de nosotros.
Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos.
Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”…

Todo el tiempo estamos entre el si y el no. Elegir entre el si y el no puede ser la decisión mas difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir si o decir no puede ser, determinante, puede cambiar tu vida para siempre. El no ya lo tengo ese alguien para darse coraje porque el no es lo que nos rige, decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos Si, a veces decimos Si sin medir las consecuencias y ese si, cambia todo. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir Si y avanzar y vivir? El si nos compromete y nos desnuda, el Si expone nuestros deseos, el Si señala que algo nos falta. Una vez más estamos ante esa decisión, que todo siga siendo no o animarse al Si y zambullirnos en la vida, esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el No.


No es tan fácil confiar. Cuando te fallan una y otra vez ¿por qué no te van a volver a fallar?
Queremos confiar en los demás, siempre esperamos que nos digan la verdad. La decepción es una de las cosas que más nos lastiman ¿en quién podemos confiar?

Nos preocupamos mucho por no fallarle a los demás, por no defraudar su confianza…No defraudar y que no nos defrauden los demás ¿es eso lo único que importa?
De chico no querés fallar a los grandes; menos querés que los grandes te fallen.
Uno no quiere fallar a la gente que ama ni que ellos te fallen ¿no?
Uno no espera que sus seres más queridos le fallen, que un padre, un hermano, tu novio te falle… ¿Cómo lo soportás?
Pero el peor de los miedos no es que otros te fallen, el peor de los miedos es fallarse a si mismo.


Porque cuando tenemos la felicidad frente a los ojos, no sabemos verla. Siempre pensamos en lo que nos estamos perdiendo, deseando cosas que no tenemos, cosas de otros; y en realidad todo lo que necesitamos para ser felices está ahí, mordiéndonos la mano. Creemos que la felicidad es algo difícil de alcanzar y a veces hasta nos convencemos de que nunca vamos a ser felices, pero sólo depende de nosotros, es saber encontrar la felicidad de lo que tenemos, de valorarla y cuidarla, encontrar la felicidad es mucho más fácil de lo que creemos; algunos se pasan la vida buscando la felicidad, cuando no la encuentran desesperan, se resignan a ser infelices toda la vida. El problema es que la gente no entiende, no entiende que la felicidad no está en un lugar y hay que ir a buscarla, porque la felicidad siempre está, está en una charla, en un amigo, en una mirada, en una sonrisa… La felicidad es algo tan simple, que hasta a veces no nos damos cuenta que está y ese es el problema, ese fue mi error.

domingo, 12 de agosto de 2012

Juntas Podemos


El talento gana juegos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos. No preguntes qué puede hacer por tí el equipo; Pregunta qué puedes hacer tú por él. Lo crucial no es que se cometan errores, sino que estos se corrijan y se siga adelante... Respuesta al error: "Luchar Fieramente" .Estar preparado es ya media victoria.
Trato de situarme, mentalmente, en un lugar familiar. Pienso en las muchas ocasiones en que realicé tiros libres en los entrenamientos, ejecutando los mismos movimientos y utilizando la misma técnica miles de veces. Si hacés lo mismo te olvidarás del resultado, porque sabrás que estás actuando correctamente. Relajate, tranquilizate. La verdad es que uno no puede hacer más que esto. Fuera de la técnica obtenida de antemano, los resultados escapan a nuestras manos, así que no te preocupes por eso.. es un juego de cambios de ritmo.